¿Quién inventó el trabajo? ¿Dios o la sociedad capitalista?

trabajo12¿Quién inventó el trabajo? ¿Es acaso el invento de una sociedad capitalista obsesionada por la acumulación de riqueza? ¿Acaso es una maldición que vino a la humanidad por el pecado de Adán y Eva?

DIOS ES TRABAJADOR

La Biblia nos presenta que el trabajador por excelencia es Dios mismo. Basta con que leamos el primer capítulo del libro de Génesis que nos enseña como Dios trabajo para hacer la creación. Genesis 1. Jesucristo cuando estuvo entre nosotros trabajaba constantemente. Por dicho motivo fue criticado duramente por los judíos de la época.El trabajaba haciendo milagros y obras evangelistas constantemente. Jesús dijo: “Mi padre hasta ahora trabaja” Juan 5:17.

DIOS CREA AL HOMBRE Y LO PONE EN EL PARAÍSO A TRABAJAR

Dios creó a  Adán y lo bendijo poniéndolo en lo que llamamos el paraíso “el huerto del Edén” dándole la tarea de trabajarlo mucho antes de que ellos pecaran “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”Génesis  2:15.

Posteriormente, el hombre y la mujer pecaron y Dios les castigó haciendo más complicada la tarea del trabajo. Parece que uno de los objetivos que tuvo Dios con este castigo es que el hombre no tuviera tan sencilla la tarea de conseguir lo necesario para vivir y que estuviera ocupado trabajando.

“y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” Génesis 3:17-19

Por lo anteriormente expuesto el trabajo no es una maldición, pero producto del pecado el trabajo es complicado y difícil.

EL TRABAJO ES UNA OBLIGACIÓN

En 2 Tesaloniceses 3:6-12 se detalla como el trabajo es una obligación en el cristiano. La Palabra nos exhorta a que debemos apartarnos de todos aquellos que tienen una vida desordenada y que buscan el ocio, el mínimo esfuerzo y la holgazanería. “Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente”. 2 Tesaloniceses 3:6.

Algunas personas están deseando quedarse sin trabajo y tener unas vacaciones pagadas con el paro o su seguro de desempleo. No se dan cuenta que todas esas actitudes no son cristianas y no acarrean felicidad. Otras personas trabajan poco o mal, siendo remolones y terminan perdiendo sus trabajos. Después piden dinero  a familiares y a amigos porque no les alcanza. Otros no mueven un dedo a no ser que les paguen “su precio”. No se dan cuenta que Dios es quien da todo y que trabajamos para Dios. “Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.” 2 Tesaloniceses 3:11-12

CON EL TRABAJO DEBEMOS PROVEER PARA LOS NUESTROS

Con el trabajo debemos proveer para nuestra familia tanto directa como indirecta si hay necesidad.  “Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.” 1 Timoteo 5:8 Si alguien no provee para los suyos es peor que un incrédulo, incluso ha negado la fe por negarse a proveer el sustento.

También nos insta a que compartamos con nuestro trabajo con los que padecen necesidad. “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.” Efesios 4:28

EL TRABAJO DEBE SER OFRECIDO A DIOS

Es una lástima cuando se a personas que solo piensan en el dinero cuando hacen un trabajo o tratan de sacar provecho adicional a lo acordado. ¿Quién no ha contratado a un albañil o carpintero que le hizo un determinado presupuesto por hacer un trabajo y finalmente lo hizo rápido y mal, o trató de sacar un adicional que no estaba en el presupuesto?. Esas personas no se dan cuenta que quien da el pago y la remuneración por el trabajo es Dios.

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;  sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” Colosenses 3:22-24 Con estos versículos el Señor nos dice a los que trabajamos que debemos hacerlo para agradarle a Él y no para agradar a los hombres (v.22). Que debemos trabajar como para el Señor y no sólo para los hombres (v.23) y que cuando trabajamos estamos sirviendo a Cristo (v.24).

No trabajes para tener contento a tu superior o al que te contrató, sino para agradar a Dios. Cuando haces un trabajo en la empresa donde laboras estás trabajando para Cristo. “Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno haga, ése recibirá del Señor” (Efesios 6:7-8)

Debemos buscar la excelencia en el trabajo y no porque nos están vigilando. “No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios.” Efesios 6:6

Siempre debemos dar a los demás por nuestro trabajo más de lo que han esperado de nosotros. Jesucristo nos dijo claramente: “…y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.” (Mateo 5:41). DEBEMOS SER DE LOS QUE CARGAN UNA MILLA MÁS.

CONCLUSIÓN

Trabaja pensando que el trabajo es una bendición de Dios. Trabaja y haz todo para Dios. Si el trabajo en el que estás no te agrada porque hay mal ambiente o no es el tuyo, pídele a Dios por un trabajo mejor que te de la posibilidad de crecer espiritualmente. Dios es quien da los trabajos, y si le pides a Él todo te saldrá bien.