¿Cuántos hijos debe tener un matrimonio cristiano?

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Predicar sobre la procreación en estos tiempos es algo realmente difícil. Los niños de la foto son mis 7 hijos, y nunca planeé tener esa cantidad de hijos, ni tampoco tuve un presupuesto ni riqueza como algunos piensan para tener dicha familia. Si no hubiera entregado mi vida a Cristo con 22 años tampoco habría formado un hogar cristiano y probablemente no hubiera tenido tantos hijos. Pero seas o no cristiano, hayas o no entregado tu vida a Cristo (cosa que al final de este estudio te invito), es necesario tener claro qué es lo que dice Dios a través de su Palabra sobre los hijos y la procreación. Las estadísticas sobre natalidad en España son escalofriantes. En el 2014 un estudio de La Caixa confirmó que España está a la cola de la natalidad en Europa, con 1,3 hijos de media por mujer, frente a los 2,05 de Irlanda, los 2 de Francia o los 1,90 de Suecia. En Latinoamérica tenemos que el promedio es encima de 2 hijos, citando como ejemplo 2,6 en el caso de Perú y 2,4 en Colombia.

LOS HIJOS SON UNA BENDICIÓN DE DIOS

En la segunda página de la Biblia dice “y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Génesis 2:28

Siempre digo en tono gracioso que si no creemos lo que dice la segunda página de la Biblia ¿creeremos en el resto? Pero la Palabra es concisa diciendo, “los bendijo Dios” y “fructificad y multiplicaos”. Un matrimonio cristiano debe tener muy claro esto. El mundo no cree en ello, porque no cree en Dios ni en el poder de Dios. Vivimos una era clara de narcisismo (ver estudio bíblico sobre narcisismo) pero los cristianos tenemos que tener fe, poner primero a Cristo y no dejarnos contaminar por los pensamientos y corrientes de la masa sobre el tema de la familia y los hijos.

En Génesis 8:7 se repite (o confirma) lo mismo “Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.”

MEDIAS ANTICONCEPTIVAS: ¿SON PERMITIDAS POR LA BIBLIA?

A lo largo de la historia ha habido diferentes formas de evitar tener hijos o de medidas anticonceptivas. Antiguamente no existían las medidas médicas como hoy (parches, pastillas, cirugías…), pero sí han existido las naturales. En la Palabra encontramos un pasaje donde Onán, hijo de Judá, por no querer dar descendencia a su hermano aplicaba una medida anticonceptiva y fue de desagrado a Dios.

“Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hermano. Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida.” Génesis 38:8-10

Hoy día vivimos el mundo al revés. Cuando la gente es joven con 20s o 30s usa medidas gemelosanticonceptivas por doquier y cuando después desean tener hijos no pueden, porque alteraron fisiológicamente su organismo con esas medidas o porque se les pasó la edad. Después acuden a clínicas de fertilidad para tener un hijo y nos encontramos con la era más grande de la historia de trillizos y quintillizos. España es el país de Europa con mayor nacimiento de gemelos y el tercero a nivel mundial siendo la tasa media 4% de los partos cuando lo normal es entre 1 y 1.5%. ¿Por qué no hacemos caso a la Biblia y dejamos que Dios nos bendiga con los hijos?

DESCENDENCIA PARA DIOS

¿Por qué desea Dios que un matrimonio cristiano tenga varios (si no son muchos) hijos? Muy sencillo, porque Dios sabe que vamos a instruir a nuestros hijos en los caminos de Dios.

Si lo contrastamos con la Biblia, Dios le promete a Abraham una descendencia grande incluso cuando su mujer era estéril “Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.” Génesis 15:5. Dios quería dar hijos a Abraham porque sabía que les iba a enseñar el camino de Dios “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.” Génesis 18:19 y efectivamente, no hay cosa de la que más se agrade Dios, que tengamos hijos y que les enseñemos el camino de Dios.

Por lo tanto, Dios tiene muy claro que en un matrimonio cristiano, la descendencia va a ser para Él, y desea darnos descendencia por ese fin. “¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios.” Malaquías 2:15

CUANDO TENER LOS HIJOS CON 20, 30, O 40 AÑOS

Si hacemos esta pregunta a un médico nos dirá que la edad más adecuada para tener los hijos desde un punto fisiológico es a temprana edad ya que el cuerpo de la mujer tiene mayores cualidades. Sin embargo, es diferente lo fisiológico a lo mental o lo espiritual. En un matrimonio cristiano los hijos deben tenerse cuanto antes, sin esperar nada a cambio (cosas materiales) de parte de Dios.

En el libro de Salmos encontramos estos preciosos versículos:

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como flechas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.” Salmo 127:4-5.

Nuestro primer hijo nació cuando mi esposa y yo teníamos 26 años y nuestro último casi a los 40 y sinceramente no es lo mismo tener un hijo con veintitantos que con cuarenta años. El cuerpo no es el mismo, ni la paciencia, ni la vitalidad. Claro, si nos hubiésemos casado tarde esperando a tener una mejor solvencia financiera o tener mayor madurez no hubiéramos podido tener muchos hijos, porque ni el cuerpo, ni la edad fértil de la esposa lo permiten.

ES NECESARIO TENER DINERO PARA TENER HIJOS

En épocas del profeta Jeremías el pueblo de Israel había sido llevado cautivo a Babilonia, habían perdido todo (sus casas, tierras, posesiones…) y Dios les dice que no piensen en regresarse sino que se casen y que tengan “hijos e hijas”.

 “Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.” Jeremías 28:6

Si consideramos el contexto de este pasaje no podría ser peor pero Dios le dijo que tuvieran fe.

El mundo actual que vivimos nos lleva a que primero tengamos buenos trabajos, buenas casas, buena solvencia financiera, para después casarse y tener hijos. Finalmente la gente se casa tarde y tiene pocos hijos. En mi caso, me casé con 24 años, un trabajo incipiente típico de la edad, sin casa propia viviendo de alquiler modesto, sin solvencia financiera, ni nada de nada material. Pero tenía una gran riqueza, ya que tenía a Dios en mi vida y en mi matrimonio. Con la boda y con los hijos Dios ha ido dando bendición tras bendición como dice en la Biblia:

 “Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.” Deuteronomio 28:2-5

Con lo cual tener varios hijos es un acto de Fe. Si tenemos Fe en el Señor y encomendamos nuestra vida y nuestro matrimonio Él hará.

¿LOS MINISTROS DE DIOS DEBEN CASARSE Y TENER HIJOS?

La primera referencia sobre los ministros (sacerdotes) de Dios eran los levitas que se casaban y tenían hijos. También los apóstoles eran personas casadas y aunque la Palabra no hace referencia a sus hijos, probablemente los tenían. En Mateo 8:14 hay una referencia directa sobre la suegra del apóstol Pedro “Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.”. Pero la reseña más clara sobre este tema está en 1 Timoteo 3, donde la Palabra narra los requisitos de los obispos y diáconos. En el caso concreto de los obispos (donde podemos incluir a los pastores, sacerdotes o ministros) dice:

“Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad, pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?;” 1 Timoteo 3:1-4

Así que a los pastores y ministros dice el Señor que en caso se casen deben tener hijos (plural) y gobernar bien su casa. El tener hijos es algo muy importante porque los miembros de una congregación acudirán a su ministro o pastor cuando tengan alguna dificultad en la crianza de los hijos, o en el matrimonio y esperan recibir palabra y consejo de su pastor. Dichos miembros esperarán recibir consejo y asesoría espiritual que les ayude en la educación cristiana de los hijos. Sin embargo, si el pastor no tiene experiencia de vida sobre este tema tendrá dificultades para dar consejo cristiano.

FINALMENTE, ¿QUÉ HAGO?

El tema de los hijos es una decisión personal y libre de cada matrimonio. Ore junto con su cónyuge para que Dios le guíe en cuanto a cómo proceder en esta área tan importante de la vida matrimonial.  Los hijos son responsabilidad de ambos y no solamente de uno de los conyugues, por dicho motivo, es necesario que ambos sean espirituales y le pidan a Dios. En mi caso personal, no fue nada sencillo por los sacrificios y trabajos, pero puedo decir que no me arrepiento en absoluto de ello porque el Señor ha cumplido en nuestra vida todo lo que dice en su Palabra y gracias a mis hijos he crecido espiritualmente y como persona.

Si quieres cambiar tu vida te invitamos a que recibas a Dios en tu corazón, ya que solo Jesucristo puede hacerte una nueva persona. Visita nuestra página CONOCE A CRISTO.