Don de la Belleza: Reflexiones Bíblicas

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Todos tenemos talentos y dones (regalos) que Dios nos ha dado. A unos les da dones musicales, a otros de canto, a otros de inteligencia y también, a otros Dios los hace más guapos y fuertes. Pero sin embargo, es importante que reflexionemos sobre algunos casos bíblicos. A parte Dios también da dones espirituales de los que trataremos en otro estudio.

EL CASO DE LA REINA ESTER

Para Ester, una joven judía que vivía en la capital del imperio persa, el don que Dios le dio fue una belleza extraordinaria. La historia relata como los cortesanos del rey buscaron en todo el reino a una doncella virgen para que contrajese matrimonio con el Rey Asuero, y fue elegida Ester. A veces los que son los más hermosos o los más guapos y apuestos son los menos espirituales, pero sin duda ese no fue el caso de Ester. A parte de mantenerse como doncella (virgen), tenía una gran vida interior también (leer Ester 2). Ella tenía su propio carácter y personalidad y tenía claro que debía que honrar a Dios sobre todas las cosas. Ella también demostró un gran coraje e inteligencia en la cara de la adversidad. Era una mujer que ayunaba, sentía su deber con Dios, y cuando el pueblo judío estuvo en peligro utilizó su posición de reina (poniéndose ella misma en peligro) para salvar a su pueblo.

Ester 4:16 “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.”

EL CASO DEL REY DAVID

Otra de las personas que tenían belleza era el Rey David. En  1 Samuel 16:12 dice “Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer…”. Sin embargo, el Rey David siempre ponía a Dios primero en todo. Desde que era adolescente tenía claro que Dios es quien le daba las vitorias, Dios es quien le podía bendecir y hacer ganar a Goliat. En I Samuel 17:37 dice “Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.” Es tan evidente como ponía a Dios en su vida sin importarle los demás que cantaba alabanzas a Dios con el pueblo, hasta el punto que un día su esposa Mical le reprochó tal cosa porque le daba vergüenza. “ Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: !Cuán honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera! Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto, danzaré delante de Jehová.” 2 Samuel 6:20-21

Estos dos personajes bíblicos eran bellos, pero para ellos su belleza o fuerza no era lo importante, sino honrar a Dios.

Vemos sin embargo en el mundo como hay muchas personas a las que Dios da belleza, otras tratan de serlo como si fueran a lograr algo, y otras viven exclusivamente para su cuerpo, cuando nuestro cuerpo es algo material, exterior, que va a envejecer y morirse. Lo más importante es buscar a Dios, poner primero a Dios sobre todas las cosas, y si Dios nos ha dado algún don (el de belleza, música, inteligencia, etc.) ponerlo a servicio de Dios.

PERO ESTOY SOLTERO/A ¿QUÉ DEBO HACER?

Muchas veces veo a hermanos y hermanas en las Iglesias, que se fijan mucho en su
apariencia, en estar guapos, en vestir a la moda y también en vestir sexys (con ropas apretadas, colores llamativos, o dejando ver más de lo normal de su cuerpo). Claro, son solteros, y para todo hay una edad, pero ¿qué dice la Biblia?

En primer lugar, Dios tiene preparado para cada uno de nosotros a nuestro “idóneo”. Por lo que si estás usando tu vestimenta o tu cuerpo, para tratar de atraerlo, esa no es la mejor forma. En Génesis 2:18 dice “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Por lo tanto, ten más que seguro, que Dios se preocupa por ti y por traer a tu idóneo/a a ti.

Sin embargo, si yo visto, aparento, y luzco como una persona digamos “no espiritual”, lo quemodelo 230x230 atraeré es a personas que se fijen en lo superficial y externo, y no en lo interno. ¿Es eso lo que queremos? ¿Queremos atraer a personas superficiales?¿Queremos dar la impresión de que somos fáciles y lujuriosos/as?

El apóstol Pablo nos dejó claro para quien debemos vestirnos, maquillarnos, y lucir:

“Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.” 1 Corintios 7:32-35

Si nos dejamos guiar por lo que hace la masa, efectivamente como solteros vestiremos como hace el mundo, tratando de atraer al sexo opuesto con vestiduras llamativas, apretadas, sexys, de última moda, etc. La Palabra no dice que debamos vestir mal, porque un cristiano debe vestir decoroso, pero para el Señor. 1 Timoteo 2:9 “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia”. Si vestimos para el mundo, atraeremos a personas del mundo y no al idóneo/a, el cual Dios tiene preparado/a para nosotros. Es más, podemos hacer pecar a otras personas con deseos de fornicación o adulterio y sin ni siquiera darnos cuenta.

Hagámonos esta pregunta ¿Hubiera podido la doncella Ester haber sido elegida si no hubiera sido una verdadera doncella (virgen, pudorosa y modesta) o hubieran elegido para el rey una joven desenfrenada, provocativa, y que llamara la atención?