Pornografía: El mal de nuestra era y como Jesús puede ayudarte a ser libre

CEREBRO

La pornografía es uno de los mayores males de nuestra era. Cada vez más surgen estudios científicos que muestran el daño que se hace a nuestra persona tanto mental como físicamente. Existen cuatro  importantes estudios sobre este tema que te ayudarán a entender la magnitud del problema.

El PRIMER ESTUDIO y más reciente es de la revista académica Archives of General Psychiatry indica que el alto consumo de pornografía puede alterar la estructura y el funcionamiento de nuestro cerebro provocando que surja el comportamiento adictivo. Tanto mantener relaciones sexuales como visionarlas conduce a la liberación en el cerebro de una sustancia llamada dopamina (un neurotransmisor cerebral relacionado con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer).

La diferencia con respecto a practicar sexo, es que ver pornografía produce una especie de “inundación” de dopamina. La descarga excesiva de esta hormona puede producir desórdenes cardiovasculares, renales, estomacales o endocrinos, entre otros. Pero, además, al producirse esta descarga, el organismo necesita volver a producirlas nuevamente, por lo que promueven la repetición de esta conducta, lo que puede convertirse en un círculo vicioso que lleve al individuo a perder la capacidad de gobernar su propio cuerpo.

El cerebro, mientras tanto, reduce su actividad en los centros de recompensa. Cuanta más cantidad de pornografía ve, menos actividad, según concluyó el estudio. Esto hace que el cerebro necesite de más dopamina para sentir el mismo efecto; esto es, nos ofrece una razón de peso para volver a ver más pornografía. Así la mente de un adicto a la pornografía se presenta con una constante necesidad de sentir una fuerte estimulación. Es por ello que el cerebro de un aficionado al contenido sexual explícito sea comparado con el de un alcohólico o un drogadicto.

Un SEGUNDO ESTUDIO publicado en la revista PloS One y llevado a cabo por la Universidad de Cambridge (Inglaterra) reveló que el cuerpocerebroluces estriado o núcleo estriado -que juega un papel importante en el centro de recompensa del cerebro- se iluminaba igualmente cuando se trataba de alcohólicos como de adictos al porno al mostrarles imágenes de su objeto de deseo.

Los científicos descubrieron que tres regiones concretas del cerebro eran mucho más activas en las personas adictas a estos contenidos sexuales. Además, ver demasiada pornografía también modifica el tamaño de nuestro cerebro.

El TERCER ESTUDIO llevado a cabo por el Instituto Max Planck (Alemania), y publicado por la revista de la Asociación Médica Estadounidense, según el cual los hombres que pasan mucho tiendo viendo pornografía en internet tienen menos materiagris y registran una reducción de su actividad cerebral. Para el estudio utilizaron una muestra de 64 hombres de entre 21 y 45 años que veían pornografía una nada desdeñable media de cuatro horas semanales. Les hicieron tomografías mientras visionaban estos vídeos y las comparaban con los resultados de cuando veían vídeos de personas haciendo otras cosas, como por ejemplo ejercicio. Observaron que en la mayoría de los casos, cuanta más pornografía consumía un hombre, más se deterioraban las conexiones neuronales entre el cuerpo estriado de su

cerebro y la corteza cerebral –zona encargada de la toma de decisiones, el comportamiento y la motivación–. Es decir, desarrollaba lo que se ha llamado Porn Brain (cerebro de pornografía: como el pie de atleta pero con un estigma mayor).

Y un CUARTO ESTUDIO publicado en el dibujo cerebroJournal of Sex Research
muestra tras observar que algunas personas que consumen pornografía en Internet se quejan de problemas como olvidar citas importantes, abandonar tareas laborales o descuidar a sus parejas, todo lo cual afecta significativamente a sus vidas.

Conclusión de todos estos estudios:

  1. Produce adicción como el alcohol o las drogas.
  2. Produce transtornos cardiovascuales, renales estomacales, endrocrinos, entre otros.
  3. Reduce la materia gris del cerebro y la actividad cerebral.
  4. Produce pérdida de memoria.

 

LIBERTADOS DE LA PORNOGRAFÍA GRACIAS A JESUCRISTO

La pornografía es un mal tan grande que tiene a la persona encerrada, como un esclavo y trabaja en secreto. La persona sabe que lo que hace no le sienta bien ni espiritualmente ni físicamente, pero como es adictivo (al igual que el alcohol o las drogas) no puede dejarlo.

La Biblia utiliza términos como lujuria (RAE: “deseo excesivo del placer sexual”) o lascivia (RAE: “propensión a los deleites carnales”).

En el libro de Gálatas nos indican cuales son las obras de la carne y las obras del espíritu.  “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,…” Galatas 5:19. Siempre que leo este pasaje bíblico me llama la atención como comienza con los pecados de sexo en primer lugar cuando lista de las obras de la carne es numerosa. La pornografía engloba todo ello.

La Biblia nos anima a que tomemos una decisión en nuestra vida de dejar el pecado de pornografía.

“Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias ni lascivias…” Romanos 13:13

Debemos decir basta, y tomar un propósito de que Jesucristo nos cambie y nos transforme.

“Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.” 1 Pedro 4:3

COMO SER LIBRADOS DE LA ESCLAVITUD

Recordemos que la Palabra nos indica que todo el que hace pecado es esclavo del pecado. En el evangelio, nuestro Salvador nos dijo: “Si vosotros permanecéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” Juan 8:31-32.

Leyendo este estudio, estas conociendo la verdad. Si estás conociendo como la pornografía es una de las armas del enemigo para que no busques a Dios y estés apagado en tu vida.

El diablo quiere que seamos esclavos de nuestros vicios, adicciones y pecados para que de esa forma no seamos libertados por Jesucristo. Si la persona mantiene esos vicios y adiciones en secreto, mejor para el diablo porque él gana la batalla.

“Jesús les respondió: De cierto, de  cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” Juan 8:34-36.

El único que puede librarnos del mal de la pornografía es Jesucristo. Si el Hijo (Jesucristo) nos liberta seremos realmente libres. Mientras tanto estaremos en las garras del diablo. “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer” Juan 8:44. Debemos decir no de una vez, y declarar que somos hijos de Dios y no hijos del diablo.

Y la pornografía es la base de contaminación para cometer otros tipos de pecados tanto mentalmente como llevarlos a la práctica. Estos pecados son la fornicación, el adulterio, e incluso querer ir más allá perdiendo toda sensibilidad. En Romanos 1:27 la Palabra nos indica:

 “y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”

QUE HACER PARA COMENZAR

El Señor Jesús nos lo dijo directamente:

“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.” Mateo 5:27-30

¿Tenemos que cortarnos una mano?¿tenemos que sacarnos los ojos? Lo que debemos hacer es sacar de nuestra vida todo aquello que nos incite y motive a cometer esos pecados. Si tienes CDs, o películas tíralas, si tienes Internet que te lleva a eso tienes que cortarlo, si tienes TV por cable que te incita a ver películas pues sácalo de tu vida, si tienes amistades que te invitan a cometer este tipo de pecados cambia de amistades pidiendo a Dios que te de amistades cristianas. Después de todo, es más sencillo que sacarte un ojo, ¿verdad?

CONCLUSIÓN

Haz un examen de conciencia y piensa cuáles son los caracteres que te identifican como persona. Si reconoces que eres una esclava a algún vicio o adicción y quieres cambiar tu vida te invitamos:

  1. Si no conoces la Palabra de Dios, y no has entregado tu vida a Cristo te invitamos a que lo recibas en tu corazón y busques un lugar cristiano donde congregarte y conocer la Palabra de Dios que te hará libre. Visita nuestra página CONOCE A CRISTO.
  2. Si eres un hermano y todavía tienes ataduras con este tipo de pecados, recuerda que es necesario hacer oración y ayuno. Confiesa tu debilidad con el Pastor de tu Iglesia para que pueda guiarte en todo este proceso y saca de tu vida todo aquello que pueda inducirte a ello. Jesucristo es libertad.